La génesis de esta réplica nace de un acuerdo entre la comunidad Rapa Nui y el Museo Bishop de Hawái. La obra fue realizada por el estudio Storyland y confeccionado en espuma de poliestireno y fibra de vidrio. La exactitud de la réplica se logró gracias a los recursos tecnológicos empleados en su elaboración. Esta réplica tiene por finalidad hacer más exacto el trabajo de los escultores de Rapa Nui, quienes realizarán una réplica en piedra basalto, tal como el Moai original.
Propiedades y finalidad de la réplica
El Moai original mide 2 metros 42 centímetros, con un ancho de 96 centímetros y un diámetro de 47 centímetros. Fue realizado en piedra basalto y pesa aproximadamente 4 toneladas. En su espalda se encuentran talladas figuras que describen el culto del hombre pájaro y otros aspectos ceremoniales del enigmático pasado de la isla. Estas características son utilizadas como referencia para aproximar la forma y presencia del original en una versión de fibra de vidrio.
Estas piezas en fibra de vidrio son el resultado de un proceso técnico y artístico diseñado para sorprender, resistir y emocionar. Un moái (del rapanui: moai, ‘escultura’) es una estatua monolítica humanoide típica de la isla polinésica de Pascua. Los moáis son el principal atractivo turístico de la isla y una representación de los antepasados de los habitantes nativos de la isla, los rapanui. Los más de novecientos moáis conocidos esculpidos en piedra por los antiguos rapa nui están distribuidos por toda la isla.
Técnicas de fabricación y montaje
La réplica se describe como un modelo 3D con geometría limpia y tolerancias definidas, y se diseñan estructuras en base a pla o porexpan, laminado manual con fibra de vidrio y una capa de resina. Diseñamos estructuras metálicas donde es necesario y calculamos bases, pernos y anclajes ocultos según uso (evento, retail, espacio público). Lijado y sellado previo; pintura en cabina industrial (mate, satinado o brillo) con igualación RAL/Pantone. Simulamos materiales (piedra, metal, mármol) y aplicamos aerografía para detalle. Embalaje multicapa a medida, envío nacional/internacional y equipo de montaje opcional. Cada escultura que creamos cuenta una historia de precisión y creatividad.
Estas piezas en fibra de vidrio son el resultado de un proceso técnico y artístico diseñado para sorprender, resistir y emocionar. Un moái (del rapanui: moai, ‘escultura’) es una estatua monolítica humanoide típica de la isla polinésica de Pascua. Los moáis son el principal atractivo turístico de la isla y una representación de los antepasados de los habitantes nativos de la isla, los rapanui.
Contexto histórico y significado de los moái
Los más de novecientos moáis conocidos esculpidos en piedra por los antiguos rapa nui están distribuidos por toda la isla. La mayoría de ellos fueron labrados en toba del cono volcánico Rano Raraku, donde quedan más de cuatrocientos moái en diferentes fases de construcción. El período histórico de todo el desarrollo de las diversas técnicas constructivas se extendió entre el 700 d. C. y el 1600 d. C. Todo indica que la cantera fue abandonada repentinamente y quedaron estatuas a medio labrar en la roca. Prácticamente todos los moái terminados, originalmente situados sobre una plataforma o altar ceremonial, llamada ahu en idioma rapanui, fueron posteriormente derribados por los isleños nativos en el período siguiente al cese de la construcción, en el siglo XV.
En un principio, estas estatuas gigantes llevaban también unos copetes o moños de piedra roja de más de diez toneladas llamados pukao, que se extraían del cráter de Puna Pau. Con la restauración del ahu Nau-Nau en la playa de Anakena en 1978, se descubrió que, en las cavidades oculares, solían colocarse placas de coral a modo de ojos. Estas fueron retiradas, destruidas, enterradas o arrojadas al mar, en donde también se han encontrado.
Teorías sobre el movimiento y el significado
El significado de los moáis es aún incierto, y hay varias teorías en torno a estas estatuas. Un estudio de Lipo, Matt Becker y Tanya Bronson, de la Universidad Estatal de California, Long Beach, sugiere que estas estatuas ceremonialmente fueron colocadas para señalar los lugares donde se encontraba el agua potable, un recurso difícil de hallar en esa isla volcánica. La roca volcánica se podía cortar con relative facilidad con herramientas de basalto y obsidiana, dándoles su forma básica en la propia cantera. No se sabe exactamente cómo eran trasladados, pero es casi seguro que dicho proceso exigió el uso de trineos o rodillos de madera.
Una segunda teoría de 1982 del ingeniero checo Pavel Pavel, propone la solución más simple y práctica al traslado hasta el momento, balanceando su peso erguido y haciéndolo «caminar» (según la tradición, los moái «caminaban»), teoría puesta en práctica con un modelo de hormigón en la ciudad checa de Strakonice, y posteriormente experimentada en 1985 en la isla junto a Thor Heyerdahl y a Sergio Rapu, con un moái real, y usando materiales de la isla. Durante el verano del año 2000, un equipo arqueológico estadounidense descubrió datos que sugieren la utilización de máquinas complejas en la isla hace siglos.
El geólogo Charles M. Love y un equipo de diecisiete estudiantes excavaron secciones de las tres principales carreteras que sirvieron para transportar las estatuas gigantes. Curiosamente, las carreteras no son planas, sino que su sección muestra una forma característica en «V» o «U». Pero quizá lo más sorprendente es que estas rocas no están simplemente colocadas allí, sino encajadas en agujeros tallados en el lecho de roca que forma el suelo de la isla. Un detalle relevante es que este tipo de agujeros se da en los tramos en los que la carretera discurre cuesta arriba.
El Dr. El Ahu Akivi es un ahu con orientación astronómica muy precisa, el eje de la plataforma fue orientado de norte a sur, consiguiendo que los rostros de los moái miren exactamente hacia el punto donde el sol se pone durante el equinoccio de la primavera austral (21 de septiembre) y sus espaldas enfrentan al sol del amanecer durante el equinoccio de otoño (21 de marzo), es el único cuyos moáis miran al mar. El Moái Paro, es el moái más alto de entre todos los terminados, y se ubica en la plataforma Te pito kura, medía once metros y pesaba unas ochenta toneladas. El Ahu Tongariki es la mayor de las plataformas existentes, con doscientos metros de largo y quince moáis sobre él. El peso estándar ronda las cinco toneladas y no más de treinta a cuarenta estatuas pesan más de diez toneladas.
Existe una variada tipología de moái, respondiendo sin duda a una evolución en diseño -que se fue haciendo más estilizado y adornado a lo largo del tiempo-, tamaño, técnicas y materiales. En la cantera principal de Rano Raraku quedó inacabado aún en su nicho, un moái de 21,65 m, conocido como Te Tokanga (El Gigante), que habría llegado a pesar más de doscientas setenta toneladas, algo impensable aún para la tecnología moderna. El moái Tukuturi, el más antiguo, fue descubierto por Thor Heyerdahl en 1955, se trata de una figura femenina en posición sentada o arrodillada y con la cabeza ligeramente elevada hacia el cielo, las manos se encuentran en posición de orar.
