Fachada encofrada: enfoque integral de un proyecto de arquitectura y hormigón tallado

Encofrado y su papel fundamental en una fachada de hormigón tallado

El encofrado es un proceso utilizado en la construcción para dar forma y soporte temporal a las estructuras de hormigón como muros, columnas, losas o vigas. Su utilización es mientras el material se endurece y adquiere la resistencia necesaria. El encofrado puede ser de diferentes materiales, como madera (tablas), acero, aluminio, plástico o sistemas prefabricados que combinan varios de estos materiales. El encofrado es una parte crítica del proceso de construcción con hormigón, ya que asegura que la estructura tenga la forma y resistencia adecuadas. Permite que el hormigón se cure en las condiciones óptimas, lo que resulta en una construcción duradera y segura. Se instalan los paneles de encofrado siguiendo el diseño y asegurándose de que estén bien alineados y nivelados. Una vez que el encofrado está montado y asegurado, se vierte el hormigón en el espacio creado por los paneles. Después de verter el hormigón, es necesario permitir que se cure durante un tiempo determinado, lo que variará según la mezcla de hormigón y las condiciones ambientales. El curado puede incluir la aplicación de agua, membranas de curado o mantas térmicas para controlar la humedad y la temperatura durante el proceso de endurecimiento. Una vez que el hormigón ha alcanzado suficiente resistencia, se retiran los paneles de encofrado. El tiempo necesario para llegar a este punto dependerá de la mezcla de hormigón utilizada y las condiciones ambientales. Después de quitar el encofrado, se realiza cualquier trabajo de acabado necesario, como alisar la superficie, aplicar revestimientos o pintura y realizar reparaciones menores.

tipologías y ejemplos de encofrados y su aplicación

Te contamos algunos ejemplos de los diferentes tipos de encofrado utilizados en la industria de la construcción, además de sus características y aplicaciones en la construcción. Este tipo de encofrado de madera es el más tradicional y consiste en paneles de madera contrachapada, tablas o madera aserrada, que se unen y se refuerzan con puntales de madera o acero. Está fabricado con paneles de acero y es conocido por su durabilidad, resistencia y capacidad para soportar cargas pesadas. El encofrado de acero es reutilizable muchas veces, lo que lo convierte en una opción rentable para proyectos a gran escala. Similar al encofrado de acero, pero fabricado con paneles de aluminio. Es más ligero y fácil de manejar que el encofrado de acero, pero puede ser más costoso. Hecho de plástico reforzado, este tipo de encofrado es liviano, fácil de manejar y tiene una buena resistencia química. Es reutilizable y fácil de limpiar, lo que lo convierte en una opción ecológica y rentable. Los encofrados deslizantes se utilizan en la construcción de estructuras verticales, como silos, tanques, chimeneas y pilares de puentes. Estos sistemas de encofrado se utilizan en construcciones de gran altura, como rascacielos y puentes. Consisten en paneles modulares que se ensamblan y desmontan fácilmente. Son muy versátiles y se pueden utilizar en una amplia variedad de proyectos. Los encofrados modulares suelen estar hechos de acero, aluminio o plástico y son ideales para proyectos que requieren un montaje rápido y un proceso de construcción eficiente. Utiliza membranas inflables de caucho o plástico para dar forma al hormigón. Es especialmente útil para crear formas curvas y orgánicas, como cúpulas o piscinas. También conocido como encofrado sacrificado, este sistema se utiliza cuando no es posible o conveniente retirar el encofrado después de que el hormón se ha endurecido. Muros y paredes: El encofrado se utiliza para construir muros y paredes de hormigón, tanto en edificios residenciales como comerciales. Losas y placas: El encofrado se emplea para construir losas de hormigón, como losas de cimentación, losas de entrepiso y losas de cubierta de edificios. Infraestructura de transporte: El encofrado es fundamental en la construcción de infraestructuras de transporte, como puentes, túneles, carreteras y autopistas. El hormigón es fuerte en compresión, pero débil en tracción, mientras que el acero es fuerte tanto en compresión como en tracción.

En conclusión para tener en cuenta las diferencias entre ambos sistemas, el encofrado es el sistema de moldes y soportes que se utiliza para dar forma y mantener en su lugar el hormigón fresco durante su vertido y curado, mientras que el hormigón armado es un material compuesto que combina hormigón y barras de acero para mejorar la resistencia y capacidad de carga de la estructura.

fases del encofrado y vertido de hormigón

Figura 1. Disposición en obra de un encofrado vertical de muro. Imagen: V. Los encofrados de muros se componen por paneles recuperables de encofrado, cuya superficie encofrante generalmente es de madera, y en algunos casos, metálicos. Estos paneles se soportan por bastidores de acero o vigas de madera o acero interconectadas, exigiéndose en muchos casos acabados vistos. Cuando se trata de muros a dos caras, ya sean circulares o rectos, los esfuerzos del hormigonado a través del panel se transmiten a tirantes internos que atan las dos caras encofrantes. En el caso de muros a una cara, se precisa el respaldo de estructuras metálicas para transferir la carga del encofrado a una cimentación previamente preparada con anclajes perdidos. Los encofrados tipo marco operan estructuralmente como un emparrillado plano, apoyándose en los anclajes. En la fase inicial, el encofrado recibe las cargas generadas durante el hormigonado y las distribuye hacia los perfiles que conforman el marco. A su vez, este marco transfiere las cargas desde el forro a los anclajes, especialmente en el caso de los encofrados de doble cara. En los encofrados de una sola cara, los elementos tipo marco transfieren estas cargas hacia una estructura de soporte. En un encofrado de vigas, el forro recibe la presión del hormigón fresco y la distribuye a las vigas, asumiendo la forma de una carga distribuida. Cada viga desempeña la función de una viga continua, con tantos puntos de apoyo como correas tenga el componente. A su vez, cada correa funciona como una viga continua con tantos puntos de apoyo como anclajes estén posicionados sobre él, en el caso de muros encofrados a dos caras, o como estructuras de soporte en el caso de muros encofrados a una cara. Figura 2. Encofrado para muros con vigas. Los anclajes se componen de barras de acero de alto límite elástico con rosca autolimpiante. Estos elementos se denominan espadas o espadines. El diámetro más común es Ø15 mm para situaciones habituales. Solo en situaciones de elevadas presiones de hormón/ hormigón fresco se recurre a diámetros mayores, como Ø20 mm. Las propiedades de las barras de anclaje comerciales están reguladas por la norma DIN 18.216, que establece los coeficientes de seguridad para el cálculo de estas barras (γF = 2 para las acciones). La transmisión de la carga desde el elemento encofrante hacia la barra, en forma de tracción, se logra a través de una placa de reparto y una tuerca. La barra atraviesa el elemento que será hormigonado, y el conjunto se mantiene en equilibrio debido a que la presión de hormigonado y, por consiguiente, la tracción ejercida sobre la barra, es igual en ambas caras. Para recuperar la barra de anclaje después de que el hormigón ha fraguado, se coloca dentro de un tubo pasamuro que cuenta con conos en ambos extremos, generalmente fabricados en PVC. En la actualidad, los elevados costos de mano de obra en la construcción demandan sistemas de encofrado cada vez más simples y eficientes. La mayoría de las empresas optan por sistemas prefabricados de encofrado de uso universal. Estos sistemas permiten la modulación de paneles con pocas piezas diferentes, abordando de manera sencilla, segura y económica las necesidades específicas de la obra. La resistencia y versatilidad en los paneles modulares hacen de este sistema un producto capaz de abordar con sus elementos estándar la mayoría de situaciones que surgen tanto en edificación como en obra civil. Ya sea para muros de hormigón rectos, circulares, irregulares o para las intersecciones entre estos. Este sistema también permite definir la textura del hormigón al posibilitar la colocación de elementos fácilmente adheribles al panel. AFECI (2021). Guía sobre encofrados y cimbras. YEPES, V. (2024). Estructuras auxiliares en la construcción: Andamios, apeos, entibaciones, encofrados y cimbras. Colección Manual de Referencia, serie Ingeniería Civil. Editorial Universitat Politècnica de València, 408 pp. Ref. 477. El encofrado a una cara es una técnica de construcción que se utiliza para hormigonar muros de hormigón cuando el acceso a ambos lados del muro no es factible. Comprender el funcionamiento del encofrado a una cara es esencial para apreciar su versatilidad y su aporte a la construcción moderna. La primera etapa del proceso es la instalación de los paneles de encofrado, acoplados con esta estructura, formada por ‘escuadras’ metálicas. En todos los casos, estos paneles se fijan con anclajes o soportes temporales para mantenerlos en su lugar durante el vertido del hormigón. Una vez que los paneles de encofrado están en su lugar, se procede a hormigonar. Aquí radica la singularidad del encofrado a una cara: todo el concreto se vierte desde un solo lado. Mientras el concreto se cura, el sistema de encofrado debe resistir la presión que ejerce el concreto. Este es un aspecto crítico del proceso, ya que la resistencia y la estabilidad del encofrado determinan la calidad y la seguridad de la estructura final. En resumen, el funcionamiento del encofrado a una cara implica una serie de pasos bien definidos, desde la instalación de los paneles de encofrado hasta el posicionamiento de los anclajes y el vertido del hormigón. Al aplicar la técnica de encofrado a una cara, hay una serie de factores clave que se deben tener en cuenta para garantizar un resultado óptimo. Consistencia del Hormigón: El hormigón es la base de cualquier proyecto de encofrado a una cara. Por lo tanto, la consistencia del hormigón es crucial. Altura del Muro: La altura del muro afecta la presión que el hormigón ejerce sobre el encofrado. A mayor altura, mayor será la presión. Velocidad de Llenado: La velocidad a la que se hormigona en el encofrado puede tener un impacto significativo en la presión que se ejerce sobre el encofrado. Temperatura Exterior: La temperatura puede afectar la velocidad de curado del hormigón. En condiciones de frío, el hormigón puede tardar más en curar, lo que puede requerir que el encofrado permanezca en su lugar durante más tiempo. Espesor y Armadura del Muro: El espesor del muro y la armadura utilizada pueden afectar tanto la presión ejercida sobre el encofrado como la cantidad de hormigón requerida. Correcto Vibrado del Hormigón: Por último, pero no menos importante, el hormigón debe ser correctamente vibrado para eliminar cualquier burbuja de aire y garantizar que el hormigón se distribuya de manera uniforme en el encofrado. Estos son solo algunos de los muchos factores que se deben considerar al aplicar la técnica de encofrado a una cara. Los anclajes en la base del encofrado para muros a una cara son fundamentales para garantizar la estabilidad de la estructura durante la fase de vertido del hormigón y durante el curado del hormigón. Es importante consultar siempre los planos y especificaciones del proyecto para determinar el tipo de anclaje más adecuado para el encofrado que se está utilizando y para las condiciones específicas del sitio de construcción. El encofrado a una cara es un recurso esencial en el mundo de la construcción moderna. Para garantizar la seguridad y la calidad de la estructura final, es imprescindible seleccionar materiales de encofrado de alta calidad y utilizar técnicas adecuadas. El proceso constructivo del encofrado de un muro de hormigón es esencial en cualquier proyecto de construcción y consiste en dar forma y soporte temporal a una estructura vertical. En el artículo “Tipos de Encofrados y ventajas en la construcción” de nuestro blog, describimos los diferentes tipos de encofrado que existen, sus partes y las ventajas que ofrece su utilización en cualquier proyecto de construcción tanto de obra civil como de edificación. Los sistemas de encofrado diseñados para la ejecución de estructuras verticales pueden estar basados en la conformación de paneles mediante vigas de madera, riostras y perfiles que soportan el tablero fenólico; o bien, mediante paneles modulares conformados por un bastidor metálico compuesto por perfiles metálicos y costillas que envuelve al tablero. 1- Encofrado modular para muros y pilares a una y dos caras. 1.1- Encofrado a una cara. 2- Encofrado de vigas para muros y pilares. Dependiendo de las necesidades y las posibilidades que ofrece el lugar donde se ejecutará el muro de hormigón se utilizarán diferentes métodos constructivos. El más habitual es la técnica del encofrado a dos caras, basado en la colocación de los paneles con las dos caras encofrantes una frente a la otra, sujetas mediante tirantes o anclajes que aseguran que el encofrado contenga el vertido y mantenga la forma deseada. Aunque hay ocasiones en las que no se puede acceder a ambos lados del muro o la construcción responde a necesidades diferentes como la construcción de túneles o la creación de muros de contención, por lo que se recurre a la técnica constructiva del encofrado a una cara. En este caso, al ser imposible utilizar los mencionados anclajes que atraviesan el muro a construir se recurre a una estructura de soporte y resistencia a la presión del hormigón denominada cercha. La elección de los sistemas de encofrado para muros y pilares viene determinada por los requisitos de cada proyecto y el rendimiento y la seguridad que ofrecen en obra. Es fundamental contar con una empresa experta en elementos auxiliares como encofrados, andamios y cimbras para la construcción, que ofrezca un producto de calidad y un acompañamiento antes durante y después de la obra que incluya el estudio técnico y de aplicación, la logística o la asistencia en obra, entre otros servicios. Los sistemas de encofrado de muros y pilares deben estar equipados con elementos de protección como plataformas de trabajo con accesos para poder realizar las tareas de encofrado, hormigonado o atirantado a diferentes alturas de forma segura. El encofrado de muros tanto para proyectos de edificación como de obra civil requiere, además, de andamios. Además, la dimensión del proyecto y los tiempos de ejecución marcados por la promotora determinarán en gran medida factores como la definición del grupo de operarios que manipularán el encofrado y será el mismo equipo profesional y especializado el encargado del montaje, del hormigonado y del desencofrado, siempre conforme a las instrucciones de uso y montaje definidas por el fabricante de los sistemas de encofrado. El desencofrado consiste en retirar y recuperar parcial o totalmente los materiales auxiliares utilizados en la obra respetando a la inversa el orden establecido para el encofrado. Esta fase comienza una vez que el hormigón contenido dentro del encofrado adquiere la resistencia suficiente para poder prescindir del encofrado sin riesgo de sufrir deformaciones ni fisuras, además de poder soportar de manera autónoma su propio peso y el cálculo de cargas permanentes o temporales previstas durante la ejecución de la estructura vertical que actúan directamente sobre el hormigón. El desencofrado se realizará por el mismo equipo de profesionales cualificados que ha participado en el acopio de material, el montaje y el hormigonado. Durante el desencofrado se destinará el espacio de trabajo en obra únicamente a este equipo de operarios y a medida que se vayan retirando los elementos, se irán acopiando de manera sistemática y ordenada limitando su altura de apilado para evitar deslizamientos, vuelcos y accidentes. 1-Escuadra de desencofrado por accionamiento manual, por grúa o mediante sistema hidráulico. Es importante por ello contar con el conocimiento de empresas fabricantes de sistemas de encofrado comprometidas con la innovación y la mejora continua, que ofrezcan equipos que aporten rentabilidad, productividad y seguridad. La escuadra de desencofrado MAX de ULMA es un claro ejemplo ya que facilita y simplifica el encofrado y desencofrado de los muros, en huecos de ascensor o escalera, pilas huecas, o cualquier otro tipo de interior de muro. Aunque estadísticamente podemos decir que el hormigón alcanza su resistencia especificada a los 28 días, generalmente no es necesario que llegue el máximo de su capacidad de resistencia para proceder con el desencofrado. El número de días necesarios para el fraguado depende, entre otros factores, de la temperatura ambiental media durante la ejecución de la obra. Las proporciones de cantidad de cemento, agua y áridos que conforman la composición del hormigón, es otro de los factores que influyen directamente en el tiempo necesario para su fraguado, así como la fluidez del hormigón obtenida mediante su vibrado o la inclusión de aditivos químicos, autocompactantes. El progresivo endurecimiento del hormigón provoca que se dejen paulatinamente de ejercer presiones sobre el encofrado al aumentar su espesor y resistencia. La fase de desencofrado es determinante en el resultado final de la ejecución del muro. En ULMA contamos con una experiencia de más de 60 años en el sector de la construcción. Nuestra gama de encofrados de muros y pilares resolverán de forma eficiente y segura todos los retos planteados tanto en edificación como en obra civil para la ejecución de muros y pilares de hormigón, hastiales, cimientos, zapatas y estribos, de diferentes geometrías, de forma recta o curva, a una o dos caras.

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