Una casa integrada en el entorno natural Situada en pleno pre-pirineo gerundense, esta vivienda está pensada como una segunda residencia que mantenga la armonía tanto con el enclave rural en el que se encuentra, como con el entorno natural que le rodea.Se ha querido seguir el estilo clásico del Pirineo sin dejar de lado la vanguardia en el diseño, y así aprovechar las magníficas vistas que se pueden disfrutar desde el terreno.
Materiales y envolvente: fusionando tradición con modernidad
Interior social con exterior rural Al contrario que la mayoría de casas de madera que hemos construido, en vez de emplear el revestimiento habitual de CanExel, en este caso los clientes optaron por emplear madera natural y combinarla con piedra. Se buscaba adaptarse a la arquitectura predominante en la región, siguiendo el estilo pirenaico. La madera elegida ha sido madera de alerce, un material que tiene una gran dureza y que se conserva especialmente bien con respecto a otras maderas más comunes. Junto a la madera de alerce destaca en el revestimiento la piedra de la zona que se ha empleado en algunas zonas de la fachada. En la cubierta la elección del cliente ha ido orientada, de nuevo, a mantener la coherencia con el entorno. En ese sentido, se ha ejecutado una cubierta con teja cerámica de tipo árabe.
De puertas para dentro, el diseño y la decoración buscan mantener la continuidad con el exterior. No en vano, en la zona social se ha dispuesto un ventanal en dos alturas que, unido a la diafanidad del salón-comedor, genera una fluidez entre el exterior y el interior que se incrementa incluso con la decoración elegida. La chimenea se ha convertido en el centro de este espacio y se le ha otorgado un protagonismo esencial en la distribución de la estancia. El proyecto busca recuperar los valores constructivos de una antigua borda en ruina existente en el terreno, construida de piedra seca, técnica tradicional de la zona, y de gran valor tectónico. Sin embargo, las características inherentes a esta construcción (solidez, mínimas aperturas, oscuridad, masa) niegan el espectacular entorno donde está construida: en lo alto de una montaña, con vistas a dos valles que se abren en sus dos únicas fachadas.
Diseño estructural y distribución espacial
La propuesta es pues construir una serie de forjados interiores soportados por unas cajas de servicio que actúan a la vez de estructura y de división de los espacios, y que generan una continuidad a lo largo de la casa, que puede interrumpirse eventualmente en un punto de inflexión para convertirla en 2 viviendas independientes. Pero sobretodo el proyecto interviene colocando sobre el forjado superior una gran cubierta continua formada por dos planos que en su intersección generan una primera llaga para la visión de la montaña trasera, desde el interior de la vivienda; la cubierta no llega a apoyarse sobre el muro de piedra actual, generando una segunda llaga longitudinal que permite las vistas sobre el valle. La definición de la sección de la cubierta configura el carácter del espacio principal de la casa. Preservando la estructura original y haciendo una intervención mínima pero contrastada, la propuesta genera espacios nuevos y contemporáneos adaptados a los nuevos usos y respetando la envolvente histórica. En el basamento de la casa, y respondiendo a un punto de debilidad estructural del muro de piedra seca, se fuerza la apertura de una gran ventanal.
Clima, ubicación y precedentes regionales
Construir en el Pirineo aragonés requiere un sistema constructivo que responda a las exigencias del clima de montaña: nevadas, ciclos de hielo-deshielo, vientos fuertes y temperaturas bajo cero durante meses. En Ecovivienda Pascal llevamos años desarrollando proyectos de vivienda unifamiliar en municipios como Jaca, Panticosa, Fiscal, Torla, Badaguás, Sesué, Sahún, Villanúa y Abiego. Estas son algunas de las propuestas orientativas que hemos preparado para la zona.
- Chalet unifamiliar en Jaca - Vivienda de diseño en la capital del Pirineo aragonés. Parcela urbana con vistas a la Peña Oroel.
- Chalet 150 m² en Panticosa - Vivienda de montaña de 3 dormitorios con acabados en madera y piedra natural. A 8 minutos de las pistas de esquí de Formigal-Panticosa.
- Chalet en Fiscal - Proyecto llave en mano en el valle del Ara, entre Aínsa y Boltaña. Parcela amplia con vistas al río.
- Chalet en Torla - Vivienda unifamiliar a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Parcela en zona residencial tranquila.
- Chalet 120 m² en Badaguás - Vivienda compacta y funcional a 5 minutos de Jaca. 3 dormitorios, 2 baños y salón con chimenea.
- Vivienda 135 m² en Sahún - Casa unifamiliar aislada en el valle de Benasque. Diseño bioclimático con orientación sur para máximo aprovechamiento solar pasivo.
- Vivienda 135 m² en Sahún - Vivienda aislada en entorno natural privilegiado del Pirineo central. Estructura de hormigón con acabado exterior en piedra.
- Vivienda 122 m² en Villanúa - Casa de montaña funcional en el valle del Aragón, entre Jaca y Canfranc. 3 dormitorios, cocina abierta y porche cubierto.
- Chalet en Abiego (Huesca) - Proyecto llave en mano en la comarca del Somontano. Parcela rústica con vistas a la Sierra de Guara.
El coste de construcción en el Pirineo aragonés se mueve en un rango de 1.050 a 1.300 €/m² construido. El precio varía en función de la altitud, la accesibilidad de la parcela y las exigencias climáticas específicas. En zonas de alta montaña (por encima de 1.200 m) hay que contemplar sobrecoste por aislamiento térmico reforzado (SATE de mayor espesor, carpintería de triple vidrio), carga de nieve en cubierta (cálculo estructural específico) y posibles dificultades de acceso para maquinaria pesada. En el prepirineo y zonas de valle (Jaca, Abiego, Fiscal) los precios se mantienen en la franja baja del rango. Firmamos un presupuesto cerrado antes de empezar. Sin sorpresas, sin desviaciones. Presupuesto cerrado y sin sorpresas en cada proyecto que ejecutamos. Sí. Nuestro sistema de hormigón prefabricado se adapta perfectamente al clima de montaña. Los paneles se fabrican en planta con condiciones controladas y se montan en obra en pocas semanas, lo que reduce drásticamente la exposición a la climatología adversa. Las principales adaptaciones son: aislamiento SATE de mayor espesor (hasta 12-14 cm), carpintería de triple vidrio con rotura de puente térmico, cubierta calculada para carga de nieve según normativa CTE (zona 3-4), instalación de calefacción por suelo radiante y preinstalación de estufa o chimenea. El plazo de obra es similar al de otras zonas: 4 a 6 meses. La ventaja del sistema industrializado es que la estructura se monta en días, minimizando la dependencia del clima.
