¿Sabes qué es una arqueta? En nuestro blog, hemos abordado este tema en numerosas ocasiones. Se trata de elementos esenciales en la red de saneamiento de aguas residuales que reciben y distribuyen las aguas de diversas canalizaciones. Su mecanismo impide que los olores de estas canalizaciones suban a la superficie, lo que las convierte en componentes cruciales. Las arquetas son depósitos esenciales que se integran a lo largo de las canalizaciones de las viviendas y del sistema de alcantarillado municipal. Su propósito es recibir, enlazar y distribuir las aguas residuales desde tuberías subterráneas, dirigiéndolas a otras canalizaciones. Comúnmente, estas arquetas están hechas de ladrillo y cemento, acero o plástico PVC. Las arquetas generalmente están enterradas y, en las viviendas antiguas, a menudo no aparecen en los planos de construcción. ¿Te interesa saber más sobre la inspección de tuberías con cámara TV? ¿NECESITAS UN EQUIPO AUTÓNOMO PARA DESATASCOS? Solicita información sin compromiso.
Qué son y para qué sirven las arquetas de paso y sifónicas
Las arquetas de paso son las más habituales, ya que su función principal es conectar dos tuberías. Se instalan para enlazar el sistema de desagües privado con la red pública de alcantarillado. Desatrancos Montalvo se encarga de instalar dispositivos estratégicamente situados a la salida de la red privada. Su principal función es retener las grasas presentes en las aguas residuales, evitando así que lleguen a la red de alcantarillado municipal. Estas arquetas se instalan al final de las bajantes de aguas fecales y pluviales, normalmente por separados, para prevenir colapsos durante lluvias intensas. Encontramos este tipo en los bordes de las aceras. La arqueta sifónica de ladrillo, una de las más comunes, se encuentra en una variedad de redes de saneamiento de aguas residuales. A diferencia de los modelos prefabricados, esta arqueta se construye in situ, es decir, directamente en el lugar de instalación. Este método de construcción resulta en un mayor gasto de recursos, incluyendo materiales, tiempo, mano de obra y dinero. Este método es considerablemente más intrincado de lo que se describirá en este artículo; aquí solo ofreceremos los puntos clave del proceso. Ten en cuenta, además, que elaborar una arqueta de ladrillo no solo exige conocimientos avanzados de pocería, sino también una variedad de recursos técnicos de construcción, medición y seguridad.
La fabricación de una arqueta de obra comienza con la detección de la zona más adecuada para su instalación, considerando los múltiples tramos de la red de saneamiento. Es esencial tomar esta decisión con una perspectiva profesional y cualificada. Una vez finalizada la construcción de la base de la arqueta sifónica de ladrillo, es el momento de levantar las paredes perimetrales. Estas paredes, junto con la base ya construida, serán las que integren la estructura definitiva de la arqueta. Por ello, es fundamental erigirlas con la firmeza necesaria. Si la calidad de esta estructura no es adecuada, enfrentaremos mayores inconvenientes más adelante y la inversión en reparaciones y mantenimiento será significativamente superior. Tal y como mencionamos al inicio de este artículo, las arquetas se encargan de recibir las aguas que provienen de las tuberías del sistema de saneamiento, lo cual significa que deben estar conectadas al resto de la infraestructura mediante tubos. Una vez que las bases y las paredes de la arqueta de Desatrancos Montalvo están construidas, llega el momento de instalar estos tubos en su posición correcta. El marco es la estructura compuesta por listones o varillas que soportan una instalación. Y como es de esperar, la arqueta sifónica de obra también requiere una estructura de este tipo para asegurar su mayor fortaleza, resistencia y durabilidad. Ahora solo nos queda revestir las paredes para conseguir un mayor aislamiento del exterior.
Ventajas de las arquetas de ladrillo y su mantenimiento
Las ventajas que ofrece la arqueta de ladrillo hacen que esta intervención sea una práctica muy común en el ámbito profesional de un pocero. Las arquetas sifónicas desempeñan un papel fundamental en la infraestructura de saneamiento de cualquier edificación. Su objetivo principal es garantizar un drenaje adecuado y prevenir la vuelta de olores desagradables procedentes de las redes de alcantarillado. Una arqueta sifónica es una cámara subterránea crucial para el sistema de saneamiento que se coloca en lugares específicos. El ladrillo de obra es un material tradicional ideal para la construcción de arquetas sifónicas debido a su increíble durabilidad y resistencia. Debido a las propiedades de los materiales y a las técnicas de construcción empleadas, las arquetas de ladrillo de obra destacan por ser altamente impermeables y muy sencillas de mantener. El proceso de construir una arqueta sifónica de ladrillo de obra es meticuloso, comenzando con la elección de materiales de primera calidad. Asegurar la operatividad a largo plazo de las arquetas sifónicas es crucial mediante un mantenimiento adecuado. Realizar una limpieza periódica de estos depósitos impide la acumulación de residuos y sedimentos sólidos, evitando así colapsos, desbordamientos y atascos. Las labores de limpieza y vaciado de arquetas deben ser frecuentes y debidamente planificadas según las necesidades de cada situación específica. Hay que tener en cuenta que ciertos aspectos estructurales de la red de saneamiento pueden requerir una limpieza de arquetas más frecuente en comparación con otros casos. Previene problemas de malos olores y de higiene. Mantener las arquetas limpias previene la acumulación de restos que causen malos olores y problemas de salud e higiene. Evita daños estructurales por humedades. Uno de los principales efectos del desbordamiento de arquetas es la presencia de agua en los elementos estructurales de una vivienda o edificio. Reduce la probabilidad de atascos e inundaciones. La limpieza y vaciado de arquetas de manera regular y planificada reduce significativamente la posibilidad de atascos y desbordamientos. Supone un ahorro en costes. Cualquier problema de atasco o desbordamiento de una arqueta puede generar un daño que resulte difícil de reparar, e incluso puede demandar la sustitución de elementos estructurales dañados. Previene la proliferación de ratas y de insectos nocivos. Desatrancos Montalvo realiza la tarea de limpieza y desinfección de las arquetas utilizando el equipamiento adecuado para asegurar un resultado duradero y óptimo. Para estos trabajos, se emplea maquinaria específica para desatascos, como la bomba de alta presión y la bomba de succión. Quitar cuidadosamente la tapa en primer lugar. Es primordial adoptar todas las medidas de seguridad necesarias. Aspirar los residuos una vez abierta la arqueta. Comenzaremos retirando la capa superficial de grasas con la bomba de succión. Al finalizar, pasaremos a succionar los lodos y residuos más densos. Limpiar a fondo las paredes de la arqueta para eliminar cualquier residuo adherido. Utilizaremos la bomba de agua a presión para dirigir el chorro de agua hacia todas las paredes y recovecos posibles.
Clasificación y tipos de arquetas
Todos los tipos de arquetas de saneamiento, sus funciones y cómo detectar filtraciones Los tipos de arquetas de saneamiento se clasifican por su función (de paso, sifónica, a pie de bajante, sumidero y de registro) y por su construcción (de ladrillo, de hormigón o prefabricadas de PVC). Una vivienda unifamiliar suele tener varias: una a pie de cada bajante, alguna de paso en los cambios de dirección y una sifónica al final, antes de conectar con la red municipal. Una arqueta es una cámara registrable integrada en la red de saneamiento. Da acceso a las tuberías enterradas o empotradas para inspeccionarlas, limpiarlas y desatascarlas sin romper el suelo. La más sencilla. Se coloca en los tramos largos de tubería y en los cambios de dirección o de pendiente, como punto de acceso para limpieza e inspección. Una arqueta sifónica es una arqueta que incorpora un cierre hidráulico en su interior: una pared o codo que obliga al agua a pasar por debajo, de modo que siempre queda agua retenida haciendo de tapón contra los gases del alcantarillado. Es el mismo principio que el sifón del lavabo, pero a escala de toda la vivienda. Se sitúa en la base de cada bajante vertical del edificio y hace de transición entre la caída vertical y el colector horizontal enterrado. Lleva una rejilla en la parte superior y recoge el agua de lluvia o de baldeo de patios, garajes y zonas pavimentadas. Es el punto de inspección general de la instalación, normalmente en la acometida o en el límite de la propiedad. El tipo más tradicional, habitual en viviendas construidas antes de los años 90. Se levanta con ladrillos macizos o perforados sobre una solera de hormigón y se enfosca con mortero hidráulico para impermeabilizarla. Bien hecha, dura décadas. El problema es la edad: con los años aparecen fisuras, juntas abiertas y raíces que se cuelan por cualquier grieta. La solución estándar en construcción actual. Llega de fábrica como pieza estanca, se instala en horas y no tiene juntas de mortero que puedan fallar. Hay modelos de distintos diámetros y profundidades, con entradas y salidas regulables. A medio camino: módulos de hormigón que se apilan hasta la profundidad necesaria. ¿Cuál elegir? En obra nueva o sustitución, casi siempre la prefabricada de PVC: es estanca, rápida de instalar y más barata. La arqueta dentro de la vivienda genera muchas consultas. Suele estar bajo el solado de la cocina, el baño o el pasillo, tapada con una losa registrable o directamente embaldosada encima, y conecta los desagües interiores con la red exterior. Cuando huele, las causas casi siempre son tres: la tapa no cierra estanca y deja escapar los gases, la arqueta es de paso (sin sifón) y los olores de la red llegan hasta ella, o tiene grietas interiores por donde se filtran aguas y vapores. El acceso complicado encarece cualquier reparación, así que el mantenimiento preventivo aquí importa más que en ninguna otra. Antes de sellar, comprueba que la arqueta no está atascada ni agrietada: sellar encima de un problema solo lo esconde, y volverá. Revisa el interior. Coloca una junta de goma perimetral o un cordón de silicona neutra en el borde de apoyo de la tapa. Las arquetas de fecales son las que reciben las aguas del inodoro y de los desagües de cocina y baño, a diferencia de las de pluviales, que solo recogen agua de lluvia. Exigen más cuidado que las demás. Acumulan sólidos y grasas, generan gases (el sulfhídrico, el del olor a huevo podrido, es peligroso en espacios cerrados) y por eso no conviene meter la cabeza en una arqueta de fecales profunda sin ventilarla antes. Una limpieza periódica, anual en viviendas con uso normal, evita la mayoría de atascos. La arqueta oculta es la que ha quedado enterrada bajo pavimento, cubierta por tierra en el jardín o tapada durante una reforma. Localizarla es el primer paso cuando hay atascos o malos olores sin origen aparente. Las filtraciones son uno de los problemas más frecuentes en instalaciones antiguas. Una arqueta que filtra puede provocar humedades en sótanos, jardines encharcados y contaminación del terreno. En Desatascos Pociten inspeccionamos, limpiamos y reparamos todo tipo de arquetas con equipos de cámara CCTV y alta presión. Llámanos al 647 376 782, disponibles 24 horas.
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Tutorial Arqueta Sifónica de Obra, como hacer alcantarillado
Arquetas prefabricadas y hormigón: opciones modernas
Las arquetas prefabricadas se han consolidado como una alternativa eficiente, segura y económica para canalizaciones y sistemas de saneamiento en infraestructuras urbanas, industriales y agrícolas. En Munasa, ofrecemos una gama completa de arquetas prefabricadas, adaptadas a cada necesidad técnica. Su fabricación en planta garantiza una calidad uniforme, precisión dimensional y menor tiempo de instalación. Las arquetas de hormigón son la elección ideal para entornos exigentes, ya que ofrecen una vida útil prolongada sin necesidad de sustituciones frecuentes. Nuestras arquetas de hormigón ofrecen una altísima resistencia a impactos, compresión y agentes químicos. Están diseñadas para durar décadas sin deformarse, lo que las convierte en la mejor opción frente a alternativas como el plástico o el PVC. Al estar fabricadas con materiales reforzados, soportan sin problemas el peso de vehículos pesados o maquinaria en zonas transitables. Las arquetas prefabricadas se entregan listas para instalar, lo que permite una ejecución mucho más ágil que las soluciones tradicionales. Al tratarse de módulos estandarizados, su colocación se adapta perfectamente a proyectos de obra civil, sin necesidad de realizar estructuras de encofrado ni esperar tiempos de fraguado. Una de las grandes ventajas de estas arquetas prefabricadas es que permiten inspeccionar y mantener fácilmente las instalaciones que contienen. Su diseño incluye registros, tapas y compartimentos que facilitan el acceso a las redes de servicios, optimizando la gestión de averías o limpiezas periódicas. Las arquetas de hormigón son indispensables en instalaciones subterráneas de redes eléctricas de baja y media tensión. También se utilizan para alojar nodos de telecomunicaciones o sistemas de fibra óptica en ciudades inteligentes. En redes de aguas residuales o pluviales, estas arquetas prefabricadas cumplen una función esencial. Su estanqueidad garantiza la protección del entorno y previene filtraciones. En explotaciones agrarias, las arquetas de hormigón permiten alojar válvulas de control, conexiones y derivaciones de tuberías de riego. Gracias a su robustez, resisten impactos de maquinaria agrícola y condiciones extremas de temperatura o humedad, manteniendo el sistema operativo durante años sin apenas mantenimiento.
Uno de los modelos más valorados es la arqueta sifónica prefabricada, utilizada principalmente en sistemas de evacuación de aguas residuales. La arqueta sifónica prefabricada también reduce el riesgo de entrada de insectos o gases al entorno urbano, lo que la hace ideal para viviendas, edificios públicos, zonas industriales y redes de saneamiento en general. Su instalación rápida y su mantenimiento sencillo la han convertido en un estándar de calidad en el sector. Las ventajas de una arqueta sifónica prefabricada van más allá del control de olores. El uso de arquetas prefabricadas contribuye a una construcción más sostenible. Su fabricación en entorno controlado permite un mejor aprovechamiento de recursos, reducción de residuos y menor consumo energético respecto a la construcción tradicional. Las arquetas de hormigón pueden ser recicladas al final de su vida útil, integrándose de nuevo en procesos de fabricación o como base para otras estructuras, cerrando así el ciclo de economía circular. Ofrecemos arquetas prefabricadas en distintas dimensiones, formas y configuraciones internas. Según la aplicación, se puede elegir entre arquetas con fondo, sin fondo, con tapa reforzada, con ventilación o con compartimentos específicos para dispositivos eléctricos, hidráulicos o electrónicos. También se fabrican soluciones a medida, adaptadas a proyectos especiales o necesidades específicas del cliente. Esto permite optimizar el uso del espacio, mejorar la accesibilidad y garantizar el cumplimiento de normativas técnicas y urbanísticas. Tanto si se trata de una red de telecomunicaciones como de un sistema de drenaje pluvial, las arquetas hechas de hormigón garantizan robustez, fiabilidad y bajo mantenimiento. Apostar por este tipo de elementos prefabricados no solo mejora el rendimiento de las infraestructuras, sino que también contribuye a una gestión técnica más responsable y eficiente. Ponte en contacto con nosotros a través de nuestro formulario web, o visítanos en nuestras instalaciones en Alquerías.
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